1. LA EMPRESA:

El concepto de empresa es un concepto muy amplio y diversificado, lo cual dificulta su definición.

Concepto de Empresa

Definimos la empresa de la siguiente manera: “La empresa es la unidad económica de producción básica, es decir, combina distintos factores del entorno, tales como, tierra, trabajo y capital, en unas cantidades determinadas, para la producción, hacia el entorno, de bienes y servicios, con el ánimo de alcanzar unos objetivos definidos, bajo la dirección y supervisión del empresario” (Ver fotografía)

 

 

De esta definición se deriva que la empresa se dedica a producir los bienes y servicios que necesitamos, desde el periódico que compramos a diario hasta el corte de pelo que nos hacemos de vez en cuando.

 

Para ello, la empresa requiere de materias primas, por ejemplo, los minerales extraídos de las minas, un abogado para representar a un acusado y el dinero de un capitalista.

 

Todo ello dirigido por el empresario, el cual establece qué hay que hacer, cómo, cuándo, etc. Así, nos damos cuenta de que la empresa se relaciona continuamente con el entorno, que le proporciona factores productivos.

 

 

Factores Productivos

Los factores productivos son: tierra, trabajo y capital. Sirven para que la empresa pueda funcionar y conseguir sus objetivos. Por lo tanto, para la obtención de bienes y servicios la empresa emplea los siguientes factores:

 

  • Tierra.  Conjunto de recursos naturales imprescindibles para la producción, sin los que la organización empresarial no podría trabajar. Por ejemplo: tierra, energía eléctrica, agua,...

  • Trabajo. Formado por las personas que se encuentran dentro de la empresa aportando su esfuerzo y afán, tanto físico como intelectual, para la obtención de bienes y prestación de servicios. Las personas que forman parte de la empresa son los trabajadores y el empresario.

  • Capital. Constituido por las inversiones que se introducen en la empresa, como son: el dinero físico, las acciones y los bonos, además por los edificios, las máquinas, las patentes, etc. y todos aquellos bienes que se utilizan para producir otros bienes.

 

Elementos

Se consideran elementos de una empresa a todos aquellos que de manera directa o indirecta influyen en el funcionamiento de la misma. Básicamente nos encontramos con los siguientes:

 

  • Empresario. Órgano individual o colectivo que establece los objetivos empresariales y toma las decisiones oportunas para alcanzarlos. Hemos de diferenciar entre los accionistas, quienes arriesgan su dinero percibiendo a cambio unos beneficios, y los directivos, quienes administran la empresa.

  • Trabajadores. Es el conjunto de personas que aportan a la empresa su esfuerzo físico o intelectual para la consecución de los objetivos empresariales, a cambio de una retribución salarial.

  • Tecnología. Es el conjunto de procesos productivos y técnicas para la obtención de bienes y servicios, por ejemplo, los ordenadores, las máquinas, etc.

  • Proveedores. Personas o empresas que proporcionan bienes o servicios que son imprescindibles para la actividad empresarial, por ejemplo: materias primas, etc.

 

  • Clientes. Son personas o empresas que compran los bienes producidos o los servicios prestados por la empresa.

  • Competencia. Conjunto de empresas que producen o prestan los mismos bienes o servicios y con las cuales se ha de luchar constantemente para atraer y retener a los clientes.

  • Organismos públicos. Son el Estado Central, los Organismos Autonómicos y los Ayuntamientos, los cuales condicionan la actividad de la empresa a través de normas fiscales, laborales, etc.           

 

Funciones

Para la obtención de los objetivos empresariales es muy importante que los factores y los elementos productivos estén interrelacionados y organizados, no vale que trabajen por sí solos, han de formar un todo unitario y desarrollar una serie de funciones, y todo ello en permanente interrelación con el entorno.

Las funciones empresariales son seis

Dirección y gestión, productiva, financiera, gestión de los recursos humanos, comercial y  administrativa.

2. LOS FLUJOS DE INFORMACIÓN:

Llegados a este punto ya sabemos lo que es una empresa, los factores productivos, los elementos, funciones y objetivos, pero nos falta su arteria principal: la información.

La información fluye como la sangre por el cuerpo humano, sin ella no podría funcionar.

Por lo tanto, si no sabemos lo que debemos fabricar o si no sabemos cómo hacerlo, no sirve de nada tener la última tecnología.

 

Concepto
Cuando en un momento de nuestras vidas tenemos que decidir por una opción, por ejemplo, realizar un curso de formación profesional ocupacional o buscar trabajo.

Ante esta situación lo que intentamos es reunir la máxima información posible, es decir, del curso nos informamos si es o no interesante y si me va a permitir luego conseguir un puesto de trabajo. 

Respecto a la búsqueda de empleo intentaremos informarnos a través de los periódicos y amigos si hay o no oferta de empleo. Una vez tengamos toda la información nos decidiremos por una u otra opción, puesto que hemos reducido la incertidumbre inicial que teníamos.

Todo lo anteriormente expuesto lo podemos trasladar a la empresa, puesto que se han de tomar decisiones y recopilar información suficiente para ello.

Por ejemplo, la empresa debe decidir si fabricar coches u ordenadores, si vender sus productos en Andalucía o en toda España, etc. Por consiguiente, la información es necesaria para la toma de decisiones, así como para la comunicación entre los miembros de la organización y su entorno.

La empresa lo que hace es tomar una determinada información, es decir, captarla, procesarla y emitirla, así produce otra información de mayor valor para la toma de decisiones. Por lo tanto, la información en la empresa permite el desarrollo de su actividad y facilita su supervivencia. No debemos confundir la información con la comunicación, puesto que la comunicación nos permite la posibilidad de “devolver” o “regular” el mensaje recibido, mientras que la información tan sólo es un “flujo dirigido de datos” que pasa a través del canal de la comunicación.

Desde un punto de vista estático, la información es un conjunto de datos elaborados, de forma que tienen significado para alguien en un momento determinado.

 

Desde un punto de vista dinámico, es la transmisión de datos a través de un canal de comunicación a un usuario.

 

En un dato es el elemento de conocimiento que carece de significado por sí mismo si está fuera de contexto, por ejemplo, árbol.

 

Los flujos de información son necesarios para que la empresa desempeñe su actividad, es decir, para que sus miembros puedan conocer los datos que les permitan tomar sus decisiones y puedan comunicarse entre sí para desarrollar sus funciones y permitir el logro de los objetivos fijados.

Un flujo de información, por ejemplo, sería la tarifa de precios de uno de mis proveedores de neumáticos, la cual pasa por el departamento comercial y el administrativo.

 

 

Tipos de Flujo de Información

Los flujos de información hacen referencia a las direcciones y sentidos en que se transmite la información. Se pueden clasificar en los siguientes tipos:

 

Por su dirección:

 

  • Flujos descendentes. Relaciones de autoridad entre jefes y subordinados.

  • Flujos ascendentes. Relaciones de control de resultados entre subordinados y superiores.

  • Flujos horizontales. Relaciones de coordinación o de desempeño de tareas en equipo entre miembros del mismo nivel jerárquico.

 

Por su definición:

 

  • Flujos formales. Relaciones definidas y comunicadas a los miembros.
  • Flujos informales. Relaciones interpersonales de comunicación que se producen entre los miembros.

 

Por su función:

  • Flujos de planificación. Relaciones informativas entre los miembros para la elaboración de los planes, programas y presupuestos de la empresa.

  • Flujos de decisión. Relaciones informativas orientadas a la elección económica para lograr los objetivos pretendidos por la empresa.

 

  • Flujos de control. Relaciones informativas para seguir las acciones anteriores y poder tomar decisiones correctoras que permitan asegurar el logro de los objetivos.

 

Elementos del Flujo de Información

 

Elementos que lo componen:

 

  • Elementos humanos. Captan, procesan, almacenan y proporcionan datos e informaciones a los usuarios que los demanden, en cualquier nivel de la organización, por ejemplo, la recepcionista y un cliente de la empresa.

  • Elementos materiales. Se utilizan para la captación, tratamiento, almacenaje y transmisión de datos e información, por ejemplo, fichas, documentos, archivos, ordenadores, teléfono, etc.

  • Procedimientos, métodos y técnicas. Tratan los datos y obtienen las informaciones.

  • La información. Conjunto de datos estructurados de acuerdo a los mensajes a comunicar.

 

3. LA EMPRESA Y LA ACTIVIDAD:

Las empresas las podemos clasificar según el sector de actividad al que se dedican:

 

  • Sector primario. Empresas que se dedican a la extracción de productos naturales o con alguna transformación, son de este tipo las explotaciones agrarias, ganaderas, la minería, la pesca,... Se denominan empresas extractivas.

 

  • Sector secundario. Empresas que se dedican a la adquisición de bienes al sector primario, básicamente, para luego transformarlos en otros bienes, por ejemplo, una fábrica de embutidos o una fábrica de coches. Se las denomina empresas industriales o productivas.

  • Sector terciario. Incluye las empresas que adquieren productos del sector secundario y los venden a terceros, por ejemplo, un concesionario de coches. También  aquellas que prestan servicios, por ejemplo, una academia o un hospital. A las empresas de este sector se las denomina comerciales y de servicios.

En los países desarrollados el sector más importante es el terciario, mientras que en los países menos desarrollados es el sector primario y a medida que sus economías mejoran, la importancia del sector terciario también.

 

  • Microempresa: son aquellas que cuentan con un máximo de hasta 10 trabajadores y generalmente son de propiedad individual. No vende grandes volúmenes, ni necesitan un gran capital para funcionar, aunque no quiere decir que no sea importantes en el mercado, todo lo contrario, puede ser un primer paso para un gran proyecto.

  • Pequeñas empresas: se define como aquella que ocupa a menos de 50 personas, tienen como objetivo ser rentables e independientes, no poseen una elevada especialización en el trabajo, su actividad no es intensiva en capital y sus recursos financieros son limitados.

  • Medianas Empresas: son aquellas que poseen entre 50 y 250 trabajadores, suelen tener áreas más definidas, con responsabilidades y funciones bien delimitadas. Los procesos suelen estar automatizados.

 

Estos tres tipos de empresas forman las denominadas PYME (las microempresas y las pequeñas y medianas empresas), vitales para la promoción del empleo y la competitividad, siendo motores de la economía de un país.

 

  • Grandes empresas: son aquellas que tienen más de 250 trabajadores, generalmente tienen instalaciones propias, sus ventas son millonarias y sus trabajadores están sindicalizados. Además, estas empresas tienen posibilidades de acceder a préstamos y créditos con facilidad, incluso con entidades financieras internacionales.

 

En función de la forma jurídica, siendo las más comunes:

 

  • Empresario individual o autónomo: Persona física que realiza cualquier actividad empresarial por su cuenta y riesgo, no es exigible legalmente capital mínimo para iniciarla. La principal desventaja es que responde con su patrimonio personal, presente o futuro, de las deudas generadas en su actividad frente a terceros.

    Frente a este claro inconveniente, se ha creado otra figura denominada emprendedor de responsabilidad limitada: Nueva figura que responde limitadamente bajo determinadas condiciones.

  • Comunidad de Bienes: Contrato por el cual la propiedad de una cosa o de un derecho pertenece proindiviso a varias personas.

  • Sociedad Civil: Contrato por el que dos o más personas ponen en común capital,  con el fin de desarrollar una actividad empresarial y repartir entre si las ganancias. Realizan la actividad por su cuenta y riesgo, tampoco es exigible legalmente capital mínimo. 

  • Sociedad Mercantil: Se caracterizan por la delimitación de la responsabilidad de los socios frente a las deudas de la empresa. La legislación exige capital mínimo para su constitución, en el caso de las sociedades de responsabilidad limitada sería de 3.000 € estando dividido en participaciones y en el caso de las anónimas sería de 60.000 €, hablamos ya de acciones.

 

Son menos comunes, pero igualmente sociedades mercantiles, las sociedades limitadas de formación sucesiva, sociedades limitadas de nueva empresa, sociedades laborales (tanto de responsabilidad limitada como anónima, donde los trabajadores tienen un protagonismo especial, que les viene dado por su participación en el capital), sociedades colectivas, comanditarias, de garantía recíproca, agrupaciones de interés económico o entidades de capital riesgo.

Por último nombrar a las Cooperativas igualmente sociedades mercantiles constituidas por personas que se asocian, en régimen de libre adhesión y baja voluntaria, para realizar actividades empresariales, encaminadas a satisfacer sus necesidades y aspiraciones económicas y sociales, con estructura y funcionamiento democrático. Son los Estatutos los que fijarán el capital social mínimo. Existen las de primer y segundo grado. Las más conocidas son las cooperativas agrarias.

 

La realidad del marco de actuación de las empresas hoy en día, es significativamente diferente de la tónica que hasta épocas muy recientes prevalecía en nuestro país. Más allá del tipo de empresa, o de su estructura, debemos pensar que todo tuvo un principio, y que detrás de la panadería, de un pequeño hostal o de un despacho de abogados, hay alguien que pensó que podía aportar algo más y decidió autoemplearse. Puede ser una forma de integrarse en el mercado laboral, aunque por supuesto no la única, para emprender hay que estar dispuesto a asumir riesgos. Todo comienza con una idea, sólo hay que confiar y destacar entre el montón. Estudios demuestran que a más formada que está la población más fácilmente florece el espíritu empresarial. Nuevas tecnologías que triunfan fuera de España, ventas de segunda mano, una pelota de golf ecológica o empresas on-line, sin sede física, sólo apoyadas en la red, son historias de éxito que a pesar de todo se propusieron ser mejores y diferentes y lo están consiguiendo.

Una oportunidad de negocio, inversión o incluso autoempleo, podría ser las  más que conocidas Franquicias, es decir, cuando dos personas físicas o jurídicas se ponen de acuerdo de manera que el franquiciador aporta la idea del negocio (o el servicio, o la marca o los conocimientos) y el franquiciado crea la empresa siguiendo las indicaciones del franquiciador para explotar el negocio. A cambio de tal cesión el franquiciador recibe un canon. A pesar de tener bastantes ventajas, como por ejemplo posicionarnos desde un punto de vista estratégico en los mercados, hacernos más competitivos, o dar valor a la marca, también hay que sopesar los inconvenientes, pues el beneficio es compartido, falta de libertad para organizar o según que franquicia el precio bien de entrada o de los cánones son altos, hay que tener en cuenta que lo que realmente se firma es un contrato, su incumplimiento puede tener consecuencias.